Donde hay obligación de conservar, hay riesgo acumulándose en silencio
Elige un caso para ver por qué importa, con la base legal concreta.
Protocolo notarial
El notario conserva el protocolo (la colección de escrituras matrices que autoriza cada año) no durante un plazo fijo, sino de forma permanente. El Reglamento Notarial obliga a esa conservación indefinida, y el protocolo se traspasa al notario sucesor o al Archivo General de Protocolos del colegio notarial correspondiente cuando el notario cesa.
Eso significa que una escritura autorizada hoy, firmada electrónicamente, debe seguir siendo defendible dentro de 50 o 100 años, mucho más allá del horizonte de cualquier algoritmo criptográfico actual. Si el día de mañana una compraventa, un testamento o la constitución de una sociedad dejan de poder autenticarse, todo lo que depende de esa escritura (titularidad, herencias, contratos derivados) queda en entredicho.
Ningún fabricante promete un ordenador capaz de romper RSA-2048 antes de 2035. Pero "de forma permanente" no es un plazo con el que ese calendario se pueda comparar: es más largo que cualquier estimación, optimista o conservadora, sobre cuándo llegará ese ordenador.
Si tu organización encaja en alguno de estos casos, el primer paso no es decidir qué hacer: es saber cuánto riesgo hay acumulado ya. Audita un documento real y compruébalo tú mismo.